Hyderabad


Hyderabad es la capital del estado de Andhra Pradesh y se encuentra a 356 km al norte de Anantapur, ciudad en la que resido.

El trayecto que hicimos en tren, con un recorrido de 8 horas, es una de las experiencias que no hay que perderse estando en India. Dormir en una literita de la clase Sleeper Class es la opción más auténtica, compartiendo compartimento sin cerrar con otras 7 personas en 3 niveles de literas más las 2 del pasillo, con sus olores y sus ronquidos. Por supuesto el aire acondicionado brilla por su ausencia y las ventanas no cierran bien, con lo que si no es temporada de calores extremos, como ahora, se pasa un frío de carajo. Los gritos de los vendedores de Chai o Samosa son también un despertador muy efectivo para que no te pases de parada.

9 voluntarias decidimos ir a pasar nuestro día libre a la capital y aprovechar así para hacer turismo y salir de nuestra vida rutinaria. El sábado cogimos 2 Rickshaws para ir a la estación a las 22:30 que salía el tren dispuestas a dormir en nuestras literas y al entrar en mi primer tren indio descubrí la verdadera forma de viajar de los indios.

Llegamos a las 6 de la mañana después de pasar toda la noche en vela por el frío que entraba de fuera, del ruido de los ronquidos, del ruido de otro tren que pasaba a toda leche por la vía de al lado y que parecía que nos iba a hacer descarrilar. Al llegar fuimos a desayunar y esperamos que nos viniera a buscar el chófer de un grupo de españoles que vive allí y que conocimos a través del programa Madrileños por el mundo, pues una voluntaria había sido grabada por el programa la semana anterior.

Nos llevó al fuerte Golconda Fort, que es precioso, y luego de vuelta al centro de la ciudad, al barrio musulmán llamado Charminar, donde comimos y dimos una vuelta por su bazar descubriendo que esta ciudad es famosa por sus puestos de joyería. Después fuimos a un templo completamente construido en mármol blanco y descansamos sentadas viendo la puesta de sol, para salir de ahí con dirección a la zona alta de la ciudad, donde nos reunimos con los españoles que nos prestaron a su chófer.

Después de cenar ahí, fuimos a un hotel en el que había una terraza con piscina y vistas al lago Hussain Sagar Lake para bajar luego a la discoteca y disfrutar de la Ladies Party que nos permitía entrar gratis y barra libre. Y de ahí corriendo a la estación para coger el tren a la 1:30 de la mañana y llegar a las 9:30 a Anantapur, justo para ducharse, desayunar y volver al trabajo.

Creo que nunca había aprovechado tanto un día libre pero valió la pena la matada!