Fin de año en Hampi

Por fin llegaron unas merecidas vacaciones de 3 días aprovechando el festivo de día 1.

Dirección Hampi, lugar muy recomendado a 5 horas de Anantapur y que las haces en tren de noche sin “enterarte”. Siempre y cuando no te importen los retrasos de 2 horas para el tren y te amoldes bien a los trenes con cucarachas y demás bichos. Pero esas aventuras, como ya he explicado, son dignas de experimentarlas.

Llegamos a Hosped donde se coge un Rickshaw que te lleva a Hampi en media hora. La entrada es espectacular pues empiezas a ver los templos tan característicos y cuando llegas al río la impresión es genial, sobre todo después de 2 meses sin ver agua en ningún lado.

A un lado del río están todos los templos y al otro la parte más de tumbarse en los chill out que tienen todas las guest house, con sus terracitas con vistas al río, su ambiente hippie y su zona rocosa para escalar.

Después de conseguir habitación en 2 guest house diferentes alquilamos 5 motos para los 9 que éramos y me tocó conducir una de ellas (primero sin paquete para habituarme a ella). Con las motos en marcha empezó nuestro recorrido por los caminos que llevan al lago, donde nos tumbamos a descansar, nos dimos un baño y vimos cómo un grupo de indios se acercaba para ver el espectáculo que a ellos les supone ver un grupo de blancos en bikini y bañador. Éramos como un circo para ellos y se fueron acercando hasta estar entre nosotros, con cámaras en la mano para hacerse una foto con cada uno de nosotros.

Después del relax comimos en un bar de carretera y continuamos la marcha de vuelta a Hampi con dirección al templo de los monos, donde vimos atardecer.

Después vuelta al guest house para una duchita e ir a cenar.

Al día siguiente, sin ningún tipo de ambiente de nochevieja, pasamos el día de igual forma, siendo 10 porque se unió otro voluntario, me tocó ser la piloto sin ningún problema y visita al lago de nuevo para pasar la mañana. No sin antes un pinchazo en otra moto, que hizo que fuéramos 3 en la mía, al estilo indio, y más tarde otra visita al mecánico pues otra moto había dejado de acelerar, con lo que una tuvo que arrastrar a otra atadas con una sábana… en fin, aventuras moteras. Así que pasé de no haber llevado una moto en mi vida a llevar dos paquetes. Fue muy divertido.

Después de eso nos preparamos para la noche, que disfrutamos con cervezas en una campa hasta que llegó una tía colocada y nos fastidió la fiesta por ir muy pasada buscando su pasaporte y culpándonos de habérselo robado. Esa fue la nochevieja en la que en vez de uvas tomamos arroz, y en vez de fuegos artificiales y bengalas, el paisaje era este.

El día 1 fue de visitas a templos, ya cruzado el río y pasar mucho calor. Luego relax en un chill out comiendo y vuelta a Hosped para coger el tren de vuelta.

Hampi es un fantástico sitio para descansar, tomar aire para volver al duro y seco Anantapur y un lugar marcable en el mapa para volver.