8 cosas que hay que saber en un primer viaje al continente asiático

Cualquier país del continente asiático se ha convertido en un destino para muchos viajeros que quieren un viaje inolvidable. Desde las maravillosa playas de las islas de Tailandia; a los templos milenarios de Camboya y Birmania; hasta la cultura y ciudades bulliciosas de Vietnam.

Las agencias de viajes exóticos bien saben esto, y cada día ofrecen más y más paquetes turísticos a estos destinos mencionados, permitiendo conocer la cultura asiática por poco dinero.

Para que puedas disfrutar al máximo tu primer contacto con el continente asiático, aquí te explicamos 8 cosas que debes saber.

Deja las ideas preconcebidas en casa

Al ser el Sudeste asiático destino preferido de mucha gente, habrás oído mil historias y te habrán dado muchos consejos de otros viajeros amigos que ya han estado allí.

Está bien dejarse guiar, pero no vayas con ideas preconcebidas ni expectativas. Crea tus propias conclusiones una vez estés allí. Podrás disfrutar de tu propio viaje sin pensar que eso que ves ya lo habías imaginado previamente o no era realmente como te lo habían contado. ¡Viaja con la mente abierta!

Chequea tu plan de vacunas y visados

Los documentos y preparativos son importantes cuando viajas a algún país de Asia. Es una pena que existan visados y fronteras que ponen pegas para entrar, pero al ser así, no nos queda más remedio que adaptarnos y ser precavidos. Infórmate de qué vacunas son obligatorias para entrar a determinados países y lleva los visados al día. Algunos se tienen que pedir previamente desde el país de origen.

Disfruta de la gastronomía autóctona

Deja las comidas occidentales y los bares que ofrecen menú “western” para adentrarte en su cultura de la forma más real posible, saboreando su gastronomía callejera, a precios irrisorios y de un sabor que no te dejará indiferente. Prueba muchos platos típicos y enamórate de sus comidas.

De nuevo, viaja con la mente abierta y estate dispuesto a experimentar.

Respeta la cultura local

El Sudeste asiático es una zona de contrastes y de diversidad de religiones y cultura, muy diferente a la que estamos acostumbrados en occidente. Ser respetuoso forma parte de vivir la experiencia. Entra en los templos como te pidan; cubre tu cabeza con un pañuelo si así se requiere, no hagas topless ni nudismo y no hagas las cosas que harías en tu ciudad; podría ser una falta de respeto innecesario y muy fácil de evitar si seguimos los cánones que marca el sentido común.

Aprende a regatear (y disfruta de la experiencia)

El regateo forma parte del viaje a estos destinos. No te lo tomes a mal y entra en su juego con una sonrisa y con paciencia. Si aprendes a hacerlo al final acabarás disfrutando de la experiencia y llegarás a tu propio país queriendo regatear el precio de lo que compres.

Ten en cuenta que el precio de partida que te piden es más del doble del precio que se debería pagar por ello. Así que lo ideal sería que llegaras a conseguir pagar la mitad del precio inicial, así ambos saldréis ganando. Sobre todo, no vayas a comprar con prisas, acabará con tu paciencia pues el proceso de llegar al acuerdo no es cuestión de segundos.

No te creas todo lo que te dicen

Aunque muchas personas que se acerquen a ti lo hagan para intentar ayudarte, la mayoría de las veces querrán algo a cambio, pues es su forma de ganarse la vida. Te dirán que te llevan a algún sitio de forma gratuita; o te guiarán para que acabes yendo a la tienda del tío/hermano/cuñado para que hagas allí tus compras; o que el Hostel que buscas está cerrado porque quieren llevarte al suyo propio.

Desconfía pero no dejes que eso te amargue el viaje, usa tu sentido común y disfruta de la experiencia.

No hagas planes cerrados

Está bien querer disfrutar al máximo de tu viaje, pero a menudo pecamos de ir demasiado deprisa y no disfrutar de un buen “lassi” en un bar con unas maravillosas vistas, o de un precioso atardecer con una cerveza, por tener que marcar el siguiente punto de tu lista de cosas que hay que hacer.

Si te gusta un sitio, quédate, disfrútalo y ya volverás al país a hacer el resto de cosas que tenías pensadas.

Ni quieras marcar tu checklist particular

Relacionado con el punto anterior, está bien tener una idea de viaje y de cosas que quieres hacer en el destino o que te han contado que tienes que hacer: paseo en elefante, submarinismo con curso de PADI incluido, trekking por selvas frondosas, paseo en barca…

Sí, todas estas experiencias son increíbles. Pero no te presiones a hacer aquello que realmente no querrías por el mero hecho de que “hay que hacerlo”. Déjate llevar, haz lo que te apetezca y viaja para ti. Disfrutarás mucho más del viaje por Asia.