3 propuestas para un interrail express por Europa

Comprar un billete de tren en Europa para simular en mayor o menor medida sus míticos interrailes es un placer que nos debemos permitir al menos una vez en la vida. Pero quizás por tiempo o por no querer echarnos a nuestras espaldas kilómetros y kilómetros de distancia, no es necesario que lo hagamos entre 5 o seis países, existiendo cómodas alternativas que nos hará viajar por distintos paisajes con tiempo de sobra para paladear cada destino.

Desde este artículo os ofrecemos tres minirutas que os dejarán más que satisfechos sin tener que abordar más que dos o tres países y perfectamente conectados por tren.

 

Provence

Imagen: Renfe / SNCF

 

Ruta Prealpina

Paisajes tan expectaculares como los Alpes no hacen falta abordarlos desde lo alto de una montaña a tres o cuatro mil metros de altura.

Ciudades que se sitúan a sus pies permiten la experiencia de vivir lo mejor de esta cadena montañosa como escenario de fondo y cómodos traslados sin tener que sortear grandes desniveles.

En esta ruta podremos partir desde Valence: monumental ciudad francesa considerada la puerta a los Alpes, y alcanzar el encanto medieval de Estrasburgo con parada en Ginebra y la parte suiza de esta mítica formación rocosa.

Una vez pasados Grenoble, otra de las indiscutibles paradas de esta ruta, no debemos dejar de mirar hacia nuestra derecha cómodamente desde nuestro asiento para apreciar la majestuosidad del Mont Blanc.

 

Ruta transmediterránea

Europa tiene en su mar Mediterráneo uno de los mejores ejemplos de diversidad tanto cultural como paisajística, no dejando indiferente ninguna de las localizaciones que lo rodean.

Esta ruta, con salida en Valencia, bordea su lado occidental hasta alcanzar Niza, permitiéndonos apreciar en su camino joyas como el gran legado romano de Tarragona, la exuberante mezcla de modernidad y tradición de Barcelona, la mestiza Marsella y la glamurosa Cannes.

Hacia el interior de estas espectaculares costas no podemos dejar de apreciar la coqueta Gerona, la herencia de Dalí en su Figueras natal, el gran cruce de caminos que supone Narbona y la monumental Montpellier.

 

Ruta del alto Rin

Hablar de ríos en Europa es hablar del Danubio y del Rin. Ambos además permiten que gran parte de su trazado se pueda recorrer en tren, bordeando sus orillas.

En este caso retomaremos la ruta prealpina que nos dejó en la exuberante Estrasburgo para poner rumbo hacia la parte alta del Rin: su primer tramo desde que nace en plenos Alpes hasta el corazón financiero de Europa: Frankfurt.

Esta ruta combina naturaleza pura a través de la región de la Selva Negra, con cultura y modernidad reflejada en estas dos ciudades institucionales.

4 países vistos cómodamente desde los raíles de un tren y con paradas que nos llevarán a lo más significativo y representante de la cultura europea. ¿Aún crees que un interrail no está a tu alcance o que te resultará cómodo?